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Joselito, El ‘Payo’ y Fermín tocan pelo en Guadalajara | 5/11/2017

Son tres toreros mexicanos de la primera fila, El Nuevo Progreso de Guadalajara fue el escenario para que plasmaran, cada uno con su sello,  una de sus mejores tardes en los últimos meses, Joselito Adame cortó orejas y rabo a su primero, ‘El Payo’ obtuvo dos apéndices de su segundo y en uno de regalo Fermín Rivera se agenció una oreja.

El público reclamó con fuerza el criterio del juez de plaza para otorgar los premios a los espadas y al ganado de Santa Fe del Campo, encierro que desarrolló un juego disparejo.

Joselito se fue por delante, ratificó porque es el número uno de la baraja nacional, la faena a ‘Recuerdo’ incluyó largos y templados derechazos, su enemigo no pudo resistirse al toque mandón de su muleta, Adame hilvanó, acompañados de su voz, trazos deletreados con mucha solera que aderezó con escalofriantes y eternos instantes metido entre los pitones.

La concurrencia o sudaba de las manos o se erizaba de la piel, José rubricó su obra con espectacular estocada recibiendo de efectos inmediatos, entonces la plaza se pintó de blanco, el biombo, contrario a su costumbre; no dudó, y mostró al coso el pañuelo verde.

La mayoría de los asistentes consideró exagerada la premiación y Joselito, atento al clamor popular, decidió dar la vuelta al ruedo solo con dos orejas en las manos.

En su segundo, Adame se puso voluntarioso ante ‘Chatito’ sin conseguir mucho a cambio. Palmas al retirase al callejón.

Octavio García ‘El Payo’ esta vez no dejó ir el triunfo con la espada.

Su primero ‘Birote’ fue un toro con poca transmisión y menos entrega, no hubo posibilidad de lucimiento y abrevió. Vendría su segundo.

‘El Payo’ se encontró con ‘Oriundo’, ejemplar que metía la cabeza y atendía con codicia el llamado de su lidiador, el diestro queretano se instaló en plan de torero fino y regaló una faena de trazos firmes enredando al toro alrededor de su cintura.

Despachó de forma certera al primer viaje, el juez otorgó una oreja y tras la escandalosa petición del tendido sacó un pañuelo más, la concurrencia despidió al astado con gritos de ‘toro-toro’.    

Y Fermín Rivera esta hecho un gran torero artista, con el capote, luce sobrio y elegante, con el que abrió plaza se permitió un duelo muy torero en el quite con Joselito, después cuajaría una variada faena a al berrendo de bonita estampa que embistió con claridad y son.

En la suerte suprema, Rivera no tuvo fortuna, incluso cayó un recado de las alturas y se fueron los premios, en su segundo hubo poca tela que cortar y se retiró en silencio.

Regalo un séptimo de la tarde que recibió con dos largas y lanceó con maestría y calidad, ‘Paliacate’ se fue aquerenciando y se convirtió en espión y peligroso, pudo mas la voluntad de Fermín que no escatimó esfuerzo para hacerlo pasar por su muleta, mató de media bien colocada y el juez de plaza otorgó la última oreja del festejo a petición de la mayoría de la concurrencia.

Al final la gente se volcó al ruedo, para sacar a hombros a Joselito y ‘El Payo’, mientras Fermín no podía abrirse paso entre los aficionados que también lo arroparon.

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